Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como crecimiento personal

Estoy cansada de intentar ser mi mejor versión todo el tiempo

¿Recuerdas esa época en la que bastaba con vivir? Qué tiempos aquellos... Pero ahora parece que, además, tenemos que optimizar nuestra vida al máximo; hay que dormir mejor, comer mejor, respirar mejor, meditar, hacer ejercicio, saber inglés, beber más agua, reducir el cortisol, aumentar la dopamina, cuidar la microbiota, hacer 10.000 pasos, evitar el azúcar... ¿Me dejo algo? ¿Conseguir las 7 bolas de dragón y un pedo de unicornio, ya que estamos? Y, por supuesto, hacerlo todo siempre con una sonrisa porque, si no, todavía tendrás que añadir "trabajar la gratitud" a esa lista. Pues qué quieres que te diga, un poco sí que cansa todo esto. Cuando vivir parece un proyecto empresarial A veces tengo la sensación de que hemos convertido nuestra propia existencia o experiencia vital en una empresa ¿no te parece? Hay objetivos trimestrales, indicadores de rendimiento, hábitos que cumplir, hasta aplicaciones que nos recuerdan que llevamos 3 días sin meditar o que no hemos bebido sufici...

Cuando tu antigua vida ya no te queda bien

Reconócelo, has crecido o has cambiado o has evolucionado, pero algo ya no casa contigo. Quizá tú también estás atravesando este momento vital, como muchas de nosotras, en el sucedo algo tan difícil de explicar. Algo como que un día te miras al espejo y piensas que esa mujer que has sido durante los últimos 15 o 20 años ya no te representa.  Y quizá eso te hace sentir cierto miedo, porque no sabes exactamente quién eres ahora. No es una crisis. Es un duelo. Cuando hablamos de duelo solemos pensar en la pérdida de una persona, en ese dolor, pero realmente hay mucho tipos de duelo. También existe el duelo por la mujer que fuiste, por lo que quedó atrás. Quizá era una mujer que siempre decía que sí, que intentaba agradar, que quería demostrar que podía con todo, que perseguía objetivos e incluso que anteponía las necesidades de los demás a las suyas propias. Y no es que la odies o reniegues de ella, porque probablemente le debas mucho y quizá todo eso que fue o que fuiste merezca una ...

Cuando consigues lo que querías y no te hace feliz

Hubo un tiempo en que tenías muy claro lo que querías; quizá soñabas con terminar tus estudios, encontrar un trabajo estable, formar una familia, comprar una casa, tener una vida tranquila o cualquier otra cosa que a priori desearas conseguir. Y quizá durante años, estos sueños eran los que te movían y paso a paso, con esfuerzo y sacrificio, te ibas moviendo en su dirección. Hasta que un día levantaste la vista y descubriste que muchas de aquellas metas ya estaban cumplidas. Pero ¿no se supone que deberías sentirte feliz? Entonces ¿qué es lo que no encaja? La trampa de vivir siempre para el siguiente objetivo Durante gran parte de nuestra vida vivimos mirando hacia delante, fantaseando con el futuro o lo que está por llegar; "cuando termine esta etapa...", "cuando encuentre pareja...", "cuando consiga ese trabajo...", "cuando los niños crezcan...", "cuando tenga más tiempo...", "cuando me jubile...".  Y, sin date cuenta, convi...

No te estás haciendo mayor: te estás haciendo selectiva

Hay una frase que escuchamos con frecuencia a partir de cierta edad:  "me estoy haciendo mayor". Sí, ya sé que yo también la digo y, por lo general, suele aparecer cuando ya no tenemos ganas de salir hasta las tres de la madrugada, cuando dejamos de discutir por cosas insignificantes o cuando empezamos a valorar más una tarde tranquila que un fin de semana frenético. Pero quizás lo que pasa es que ahora somos más selectivas y nena, déjame decirte que ahí hay una diferencia enorme. Los cambios después de los 40 no son una pérdida Durante mucho tiempo (y lo que nos queda) vivimos acumulando experiencias, personas, compromisos, responsabilidades, incluso opiniones ajenas. E intentamos estar en todas partes, agradar a todo el mundo y cumplir expectativas que ni siquiera sabemos quién creó. Pero amiga, llega un momento en el que algo cambia, quizás la claridad y descubrimos que el tiempo no es infinito y nuestra energía tampoco, así que gastar ambas cosas en algo que no nos gusta ...

Cómo recuperar tiempo para ti cuando todo depende de ti

Puede que esta sea una de las principales dudas de las mamás de nuestro tiempo, porque seguro que recuerdas algún que otro día en el que no has podido encontrar ni diez minutos para ti sola ¿me equivoco? Y esos diez minutos no están incluidos en ese tiempo que has sacado para poder organizar tu casa, para responder mensajes, para resolver o para trabajar, ese tiempo no cuenta. Dime cuántos días puedes sentarte a saborear tu café caliente o a leer un par de páginas de un libro o a pasear por el placer de hacerlo, sin un destino concreto o cuántos ratitos puedes dedicar a pensar o a no hacerlo, dime. Ahora piensa en esto ¿seguro que eso pasa porque no tienes tiempo o porque no te priorizas? Porque es muy probable que te hayas acostumbrado a colocarte siempre al final de tu lista de cosas pendientes y por eso a veces, cuando tienes algo de tiempo, no lo gastas en ti. Piénsalo sinceramente y dime que me equivoco. Y es que todo depende de nosotras, los hijos, la familia, el trabajo, la casa...

No somos invencibles, pero somos persistentes

8 de marzo: la fuerza silenciosa de las mujeres reales Porque cada 8 de marzo aparecen flores, mensajes bonitos, fotografías inspiradoras y discursos sobre la fuerza de las mujeres, felicitaciones... Todo eso está bien. Pero la mayoría de las mujeres no se sienten poderosas todos los días y no se levantan pensando que pueden con todo ni tampoco viven en una campaña publicitaria de autoestima permanente. La mayoría de ellas, de nosotras, simplemente sigue adelante; a veces cansadas, a veces preocupadas, a veces dudando y aun así seguimos. Y quizá ahí está la verdadera fuerza. La historia real de las mujeres no se escribe en los discursos La historia real se escribe en los pequeños actos que casi nadie ve; se escribe cuando una mujer sigue trabajando aunque esté agotada, cuando cuida de otros sin que nadie le pregunte cómo está ella, cuando se levanta después de una decepción o de una herida profunda y cuando aprende a decir “no” después de años diciendo “sí” . Nuestra historia se e...

Autocuidado realista: lo que de verdad funciona cuando tienes 40, trabajo y vida

Hay una versión de autocuidado que huele a velas aromáticas, tanga desechable, aceites y masaje de 90 minutos. ¿Lo hueles? Está genial y seguro que lo percibimos con muchísima menos frecuencia de lo que nos gustaría, porque la vida real nos empuja a otras opciones. Y tenemos que despertarnos antes que nadie, conciliar agendas imposibles, contestar mensajes mientras hacemos la cena y sostener trabajo, casa, hijos, padres, proyectos y, si queda tiempo, a nosotras mismas ¡auténtica magia! Porque a los 20 años el autocuidado era opcional, a los 30 era negociable y a los 40 empezó a convertirse en pura supervivencia. El autocuidado se empezó a convertir en estructura mental coherente, energía, límites y decisiones funcionales, nada de spas ni atenciones excesivas ¿también es así para ti? Entonces bienvenida a la vida real. El mito que nos vendieron El autocuidado comercial es puramente estético, son cremas, baños relajantes, escapadas de fin de semana y sí, todo eso está muy bien, pero ...

Cómo tomar mejores decisiones cuando todo es incierto (y no perderte a ti misma)

Hay épocas en las que todo parece moverse a la vez: trabajo, relaciones, economía, salud, planes. Y tú en medio, intentando decidir sin tener todas las piezas del puzle, surfeando por la vida con unas gafas borrosas, sin brújula y sin experiencia. La incertidumbre no es una excepción en la vida adulta es el escenario habitual con el que todos lidiamos constantemente. Porque la diferencia no reside en evitar esa incertidumbre, sino en aprender a gestionarla sin perderte. Así es amiga, tu estabilidad tiene que venir de dentro. El problema real: no es la incertidumbre, es la parálisis La mayoría de las personas no nos bloqueamos porque falte información, a veces es por miedo, porque nos faltan  garantías . Pero la vida no funciona así. Queremos saber si el negocio saldrá bien antes de invertir, si la relación será estable antes de abrir el corazón, si el cambio merecerá la pena antes de mover ficha... Y ese es el error, porque si esperas certeza absoluta nunca decidirás nada. También ...

Señales de que estás dando demasiado: cómo poner límites sin sentirte mala persona

Hay un momento en el que de verdad de verdad te sientes cansada, no enfadada, cansada. Y quizás no ha pasado nada grave, nadie te ha tratado mal “del todo”, pero, aun así, te notas agotada, irritable, menos tú que de costumbre. Muchas mujeres no se dan cuenta de que están dando demasiado porque siempre han sido las que sostienen , las que entienden, las que ceden “un poco más” y las que ponen sobre sus hombres toda la carga y peso de las relaciones. Pero claro, esta forma de tratarnos a nosotras mismas termina convirtiéndose en una forma de vivir y de entender la vida y eso no es justo ni sano. Así que en este artículo te propongo  detectar juntas esas señales y, sobre todo,  poner límites sin sentirnos culpable ni egoístas ni malas personas . ¿Me acompañas? Dar demasiado no es generosidad, es desgaste Hay que empezar llamando a las cosas por su nombre, porque el problema en sí no es dar, sino hacerlo desde la obligación o desde el miedo a decepcionar o desde la ...

Las pequeñas cosas que te cambian la vida

Lo he hecho, he empezado a salir del cascarón ¡ya tocaba! Mi prioridad absoluta es la crianza y en los primeros dos años la dependencia era total, aunque en ambas direcciones. Reconozco que estaba posponiendo muchas actividades y supeditando otras a que ella, mi hija, empezara a ir al colegio y ¡ya lleva 4 meses! Es momento de ampliar mis actividades sociales, porque, como dice mi psicólogo "no todo lo que hagas debe estar orientado a producir más". Uno de los primeros placeres que me permití fue darme un masaje, por recomendación de mi amigo Fernando, desde aquí: gracias. Que nos toquen con cuidado, que nos permitan relajarnos y vaciar la mente y que nos reseteen el cuerpo es de verdad uno de los placeres más agradables que hay. Sobre todo teniendo en cuenta que las madres tenemos dolores habituales en cada rincón, fruto de coger a la bebé (de más 12 kilos), las malas posturas en la cama o mientras damos el pecho y un largo etcétera de malos hábitos físicos para adaptarnos a...

Las oportunidades no esperan: se eligen, se buscan y se viven

La vida no es infinita, aunque a veces vivamos como si lo fuera. Pero lo cierto es que cada día que despertamos es, en sí mismo, una oportunidad;  la posibilidad de volver a empezar, de intentarlo otra vez, de hacerlo mejor, de ponerle más corazón . Quizá la última y precisamente por eso importa tanto. En estos días la vida de mi abuelo se consume y si pudiéramos preguntarle él diría que quiere acabar cuanto antes y sin sufrir, que quiere ir en paz. Nosotros también lo deseamos, pero ni si quiera en eso parece que podamos escoger. Él tiene 96 años y ha vivido mucho, se ha dedicado al trabajo, a la familia y ha sido posiblemente el verdadero hombre de mi vida. De corazón noble, fuerte y capaz de afrontar cualquier sacrificio. Con él se van valores que querría recuperar para mí, para mi hija y para esta vida y quiero celebrar la suya, la que llevó, la que nos contó a través de sus anécdotas y todo ese legado que se llama Rafael Moliner Castillo. La oportunidad de hoy (que no se repit...

Crónicas de la Recuperación II: El despertar del cuerpo

La ceniza no desaparece de un día para otro, la ceniza se posa sobre las superficies, a veces se incrusta y además mancha. Después de encender las brasas, esa mínima certeza de que mi paz era sagrada, llegó algo inesperado: el ruido . No el externo, sino el interno. Un montón de alertas, momentos en los que me dañó, banderas rojas, situaciones injustas, contradicciones, incoherencias en sus razonamientos (siempre en su beneficio)... Todo eso venía ahora a mi mente como si todo empezara a encajar y a conectar.  Porque cuando dejas de callarte, el silencio que te protegía también se rompe. El falso alivio de “ya lo he entendido” Pero creí, ingenuamente, que entender lo que había pasado sería suficiente. Que ponerle nombre al monstruo lo haría desaparecer. Error de principiante. Comprender no es sanar. Comprender es solo abrir los ojo y descubrir que el cuerpo va varios kilómetros por detrás. Mi mente ya sabía que aquello no era amor, pero mi sistema nervioso seguía reaccionando c...

Crónicas de la Recuperación I: La Ceniza del Silencio

Voy a contarte una historia basada en hechos reales. El despertar del monstruo La memoria es un puñal. Aún puedo sentir el aroma a café recién hecho en esa primera mañana de sábado, el sol entrando por el ventanal. Todo era paz, hasta que él habló. No se dirigía a mí. Solo comentó un titular del periódico, algo trivial sobre una tendencia social. Con un tono de juez y una media sonrisa, deslizó: "Las personas que hacen eso son ignorantes, superficiales, ¿verdad? Es una pérdida de tiempo...". Pero cuando me mostró la noticia mi corazón dio un vuelco. Yo era una de esas personas. Amaba la fotografía, una afición que él consideraba "inmadura". No me llamó ignorante. No. Me estaba señalando un grupo de personas para que yo, por temor a pertenecer a él, me moldeara . Yo ya había visto esa misma técnica en su madre después de que él se pusiera la pulsera que yo le regale. Ella la miró con desdén y dijo "las personas que llevan esas pulseras no tienen nada de clase, s...