En estas últimas dos semanas he estado sin escribir varios días, quizás estoy perdiendo un poco el norte y mis rutinas se van a pique. Es curioso cómo nos estabiliza el mantener rutinas diarias controladas y lo fácil que es entrar en caos. El volumen de trabajo ha aumentado, lo reconozco. Terminar tarde de trabajar, con la mente muy activa por todo el día, hace que cada vez me cueste más dormir y eso significa que, las mañanas con menos compromisos, he retrasado mi hora de levantarme. Pero después están los martes, que tengo que estar activa y en el ordenador desde las 6:45 de la mañana o debería decir de la madrugada ¡un completo desastre! Ha habido lunes en los que todavía estaba despierta a las 3 o 4 de la madrugada, por lo que despertarme sobre las 6:30 ha sido una locura ¡eso es trasnochar! Después voy todo el día del revés o me tumbo un rato sobre las 11 o me quedo dormida después de comer hasta que me despierta el móvil. Estoy cambiando mis ciclos y desbaratándome. Tengo q...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.