No soy especialmente fan de la película, pero sí, creo que es un momento perfecto para ver La Vida es Bella. Un largometraje que consigue dar un punto positivo a una situación horrible y desesperada, solo para ayudar a un niño a superar todo ese sin sentido. Ya sabes que yo soy capaz de llorar hasta en las películas más devastadoras, creo que incluso en Ataque a la Tierra estuve echando mocos cuando murió el padre de los niños. Pero estos no son momentos para llorar ¡ni hablar! Son momentos para actuar como ese niño que solo quería llegar al final y tener su premio. En estos días debo decir que he descubierto una nueva curiosidad que me lleva loca; los vídeos de YouTube de Kibara. Es una chica que visita casas abandonadas, la mayoría casi palacios y sin el casi. Grandes viviendas más o menos lujosas que en un momento dado se quedaron solas a merced de la maleza y las telarañas. Son lugares tan curiosos que me tienen fascinada y cada noche, desde la cama, dedico al menos una hora ...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.