Puede que esta sea una de las principales dudas de las mamás de nuestro tiempo, porque seguro que recuerdas algún que otro día en el que no has podido encontrar ni diez minutos para ti sola ¿me equivoco? Y esos diez minutos no están incluidos en ese tiempo que has sacado para poder organizar tu casa, para responder mensajes, para resolver o para trabajar, ese tiempo no cuenta.
Dime cuántos días puedes sentarte a saborear tu café caliente o a leer un par de páginas de un libro o a pasear por el placer de hacerlo, sin un destino concreto o cuántos ratitos puedes dedicar a pensar o a no hacerlo, dime.
Ahora piensa en esto ¿seguro que eso pasa porque no tienes tiempo o porque no te priorizas? Porque es muy probable que te hayas acostumbrado a colocarte siempre al final de tu lista de cosas pendientes y por eso a veces, cuando tienes algo de tiempo, no lo gastas en ti. Piénsalo sinceramente y dime que me equivoco.
Y es que todo depende de nosotras, los hijos, la familia, el trabajo, la casa, los compromisos, incluso las urgencias de los demás. Así que, poco a poco, dejamos de preguntarnos qué necesitamos y empezamos a funcionar en piloto automático para poder seguir adelante, solucionar, cumplir y llegar a todo.
Pero, mientras tanto, nuestra propia vida va quedando aplazada para más adelante ¿verdad que tú también te lo dices, ese "ya lo haré cuando..."? Claro. Para cuando haya menos trabajo, para cuando los niños crezcan, para cuando termine ese proyecto que llevo entre manos, para cuando las cosas se calmen...
Pues no nenita, no, porque déjame decirte que siempre habrá una nueva responsabilidad o una nueva preocupación o una nueva tarea pendiente que añadir a tu lista por delante de ti, siempre. Y por eso recuperar tiempo para ti no va de esperar a que "la vida" te deje un hueco para tu café, esto consiste en empezar a reservar ese hueco.
El error de pensar que cuidar de ti es un lujo
Muchas personas sienten culpa cuando intentan dedicarse tiempo a sí mismas y creen que, en lugar de eso, podrían estar haciendo algo más productivo o que beneficie a otros. Lo mismo ocurre con la tranquilidad, la desconexión y el espacio personal si disfrutar de todo esto (o pretenderlo) nos hace sentir egoístas.
Seré clara, nadie espera que un coche funcione indefinidamente sin repostar combustible ¿por qué tú deberías hacerlo?
Seguir tirando del mundo así, centrada en todas tus responsabilidades y en todo lo que cargas a la espalda no es sano. Quizá ese cansancio que arrastras haga su aparición en forma de irritabilidad, ansiedad, agotamiento, sensación de vacío o de cualquier otra forma, porque estar está y si te esperas mucho, todo esto llegará.
A veces también el cuerpo o la mente colapsan, simplemente porque no podemos más y cuando surgen esos "avisos" entonces nos preguntamos qué nos pasa, sin saber cuál será el desenlace, pero es que entonces ya llevamos demasiado tiempo al final de nuestra lista.
Recuperar tiempo para ti no significa desaparecer
Existe una idea equivocada que conviene desmontar y es que dedicarte tiempo a ti no implica abandonar el resto de tus responsabilidades. Porque no vas a dejar de ser madre ni pareja ni hija ni profesional.
Si te dedicas tiempo a ti significa que también eres una persona (humana) y que necesitas atención, como todos la necesitamos. Y esa atención la puedes convertir en lo que mejor te vaya; en un paseo, en un baño tranquilo, en un rato de escritura o de reflexión, en un poco de lectura o en un masaje tailandés si lo prefieres.
Busca esos espacios, aunque sean de quince minutos porque van a tener un enorme impacto emocional y porque te van a recordar que tú también existes fuera de tus obligaciones.
Empieza por proteger pequeños momentos
Muchas veces imaginamos el autocuidado como una tarde entera de spa, una escapada de fin de semana o unas vacaciones perfectas. Y eso está bien, pero la vida y los bolsillos reales no siempre funcionan así, así que prueba con empezar por algo sencillo.
Vamos a poner que sean espacios de quince o veinte minutos, no hace falta más para empezar. Pero eso sí, tienes que blindar esos espacios en tu agenda porque no son negociables y te pertenecen a ti exclusivamente. Las otras quince horas con cuarenta minutos que, con suerte, permaneces despierta cada día, son a repartir con el resto de tus responsabilidades.
Así estaríamos hablando de una hora y media semanal para ti y casi ciento diez horas para todo lo demás ¿verdad que no es mucho pedir?
Y cuando esos pequeños espacios se convierten en un hábito, dejarán de parecerte excepcionales y empezarán a formar parte natural de tu vida. Será entonces cuando te sentirás mejor, con más paciencia, con más claridad mental y, por supuesto, con más energía para afrontar todo lo que la vida te depare.
La pregunta que cambia muchas cosas
Entonces ¿qué puedes hacer hoy durante quince minutos que te ayude a sentirte más tú misma? Porque cuando todo depende de ti, es fácil olvidarte de tu propia existencia y por eso recordarla hoy, ahora, durante quince minutos, es tan importante.
Soy Vanesa Moliner, escritora y creadora de recursos para transformar tu mente, ordenar tu vida y activar tu éxito.
Si te gusta reflexionar sobre la vida y el crecimiento personal, puedes leer más en vanesamoliner.com o unirte a mi comunidad en Patreon.

Comentarios
Publicar un comentario
¿Te ha gustado? Dime cosas.