La ceniza no desaparece de un día para otro, la ceniza se posa sobre las superficies, a veces se incrusta y además mancha. Después de encender las brasas, esa mínima certeza de que mi paz era sagrada, llegó algo inesperado: el ruido . No el externo, sino el interno. Un montón de alertas, momentos en los que me dañó, banderas rojas, situaciones injustas, contradicciones, incoherencias en sus razonamientos (siempre en su beneficio)... Todo eso venía ahora a mi mente como si todo empezara a encajar y a conectar. Porque cuando dejas de callarte, el silencio que te protegía también se rompe. El falso alivio de “ya lo he entendido” Pero creí, ingenuamente, que entender lo que había pasado sería suficiente. Que ponerle nombre al monstruo lo haría desaparecer. Error de principiante. Comprender no es sanar. Comprender es solo abrir los ojo y descubrir que el cuerpo va varios kilómetros por detrás. Mi mente ya sabía que aquello no era amor, pero mi sistema nervioso seguía reaccionando c...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.