Hay días en los que, lo que de verdad te agota, es decidir; decidir qué comer, qué comprar, qué cita médica hay que pedir, qué regalo gustará más, qué ropa necesita tu hija, qué tarea es la más urgente, qué factura pagar... Qué hacer con tu futuro. Y de repente, te quedas mirando la carta de un restaurante y eres incapaz de elegir ¿por qué pasa eso si no eres una persona indecisa? Porque estás agotada de pensar. ¿Te ha pasado alguna vez? La fatiga de decisión existe De un tiempo a estar parte, además del estrés o la ansiedad, empieza a estudiarse un fenómeno mucho más cotidiano: la fatiga de decisión. Porque nuestro cerebro tiene una capacidad limitada para tomar decisiones de forma consciente y cada elección consume recursos mentales. Y aunque elegir entre pasta o arroz parezca una tontería, el problema aparece cuando llevas todo el día decidiendo. Y es que, puede que antes de llegar a casa, ya hayas decidido: cómo organizar el trabajo, cómo gestionar un problema familiar, qué hacer c...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.