Puede que todos los escritores tengamos ese punto de melodrama presente en nuestras descripciones, nuestras emociones o en la forma de procesar la vida. A mí, concretamente, me gusta más recurrir a la exageración, al humor y hablar de forma clara de todas esas cosas que nos sonrojan. Y como drama ya ha habido bastante, vamos a retomar un poco las risas y revivir todo eso que nos avergüenza del cuerpo humano. Aunque, para ser del todo franca, ahora mismo me resulta más fácil ceñirme a las afecciones del cuerpo humano embarazado, como es mi caso. ¡Ay! Y es que, es verte la prominente barriga de lejos y ya están todas recordando sus malas experiencias, sus dolores y sus historias personales para contártelas. Y cómo nos gusta dar consejos y emitir sentencias según nuestras propias vivencias y asimilaciones personales. Pero, cuando hay que hacerlo oficial, solo lees momentos románticos en los que "de repente noté una patada y morí de amor". Que digo yo ¿y qué notaste con todas las...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.