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Mostrando entradas de junio, 2026

Cuando consigues lo que querías y no te hace feliz

Hubo un tiempo en que tenías muy claro lo que querías; quizá soñabas con terminar tus estudios, encontrar un trabajo estable, formar una familia, comprar una casa, tener una vida tranquila o cualquier otra cosa que a priori desearas conseguir. Y quizá durante años, estos sueños eran los que te movían y paso a paso, con esfuerzo y sacrificio, te ibas moviendo en su dirección. Hasta que un día levantaste la vista y descubriste que muchas de aquellas metas ya estaban cumplidas. Pero ¿no se supone que deberías sentirte feliz? Entonces ¿qué es lo que no encaja? La trampa de vivir siempre para el siguiente objetivo Durante gran parte de nuestra vida vivimos mirando hacia delante, fantaseando con el futuro o lo que está por llegar; "cuando termine esta etapa...", "cuando encuentre pareja...", "cuando consiga ese trabajo...", "cuando los niños crezcan...", "cuando tenga más tiempo...", "cuando me jubile...".  Y, sin date cuenta, convi...

El síndrome de la mujer que puede con todo

Hay mujeres que parecen capaces de hacerlo todo, quizás tú seas una de ellas. Son mujeres que trabajan, que cuidan, que organizan, que resuelven problemas y que siempre van limpias (esto último a mí me parece magia). Mujeres que están pendientes de sus hijos, quizás también de sus padres, de sus compañeros de trabajo, de sus parejas y de todas las necesidades emocionales de las personas que las rodean ¡son súper mujeres! O eso parece desde fuera, porque se ven fuertes y capaces. Pero ¿qué hay por dentro? Pues ese es el problema, que por dentro están agotadas. Es una trampa, es el síndrome de la mujer que puede con todo y seguro que lo reconoces en seguida. Cuando ser fuerte se convierte en una obligación Ser una persona responsable es una virtud pero, en algunos casos, se convierte en una identidad . Porque algunas de nosotras llegamos a un punto en el que creemos que DEBEMOS poder con todo y es ahí cuando esa virtud se convierte en una carga. Para algunas fallar no es una opción, como...

No te estás haciendo mayor: te estás haciendo selectiva

Hay una frase que escuchamos con frecuencia a partir de cierta edad:  "me estoy haciendo mayor". Sí, ya sé que yo también la digo y, por lo general, suele aparecer cuando ya no tenemos ganas de salir hasta las tres de la madrugada, cuando dejamos de discutir por cosas insignificantes o cuando empezamos a valorar más una tarde tranquila que un fin de semana frenético. Pero quizás lo que pasa es que ahora somos más selectivas y nena, déjame decirte que ahí hay una diferencia enorme. Los cambios después de los 40 no son una pérdida Durante mucho tiempo (y lo que nos queda) vivimos acumulando experiencias, personas, compromisos, responsabilidades, incluso opiniones ajenas. E intentamos estar en todas partes, agradar a todo el mundo y cumplir expectativas que ni siquiera sabemos quién creó. Pero amiga, llega un momento en el que algo cambia, quizás la claridad y descubrimos que el tiempo no es infinito y nuestra energía tampoco, así que gastar ambas cosas en algo que no nos gusta ...

Cómo recuperar tiempo para ti cuando todo depende de ti

Puede que esta sea una de las principales dudas de las mamás de nuestro tiempo, porque seguro que recuerdas algún que otro día en el que no has podido encontrar ni diez minutos para ti sola ¿me equivoco? Y esos diez minutos no están incluidos en ese tiempo que has sacado para poder organizar tu casa, para responder mensajes, para resolver o para trabajar, ese tiempo no cuenta. Dime cuántos días puedes sentarte a saborear tu café caliente o a leer un par de páginas de un libro o a pasear por el placer de hacerlo, sin un destino concreto o cuántos ratitos puedes dedicar a pensar o a no hacerlo, dime. Ahora piensa en esto ¿seguro que eso pasa porque no tienes tiempo o porque no te priorizas? Porque es muy probable que te hayas acostumbrado a colocarte siempre al final de tu lista de cosas pendientes y por eso a veces, cuando tienes algo de tiempo, no lo gastas en ti. Piénsalo sinceramente y dime que me equivoco. Y es que todo depende de nosotras, los hijos, la familia, el trabajo, la casa...