Puede que durante décadas, muchas mujeres hayamos perseguido el objetivo de perder peso, casi con obsesión, centradas en bajar una talla o a un número concreto en la báscula. Pero, mientras tanto, apenas prestábamos atención a algo mucho más importante, a nuestra fuerza. Hoy sabemos mucho más que hace veinte años porque, por suerte, la ciencia ha cambiado y está cambiando ya la forma de entender el cuerpo femenino. Tu cuerpo no está estropeándose Muchas mujeres llegan a la perimenopausia convencidas de que su cuerpo ha decidido ir en su contra. Por ejemplo, cuando comen lo mismo pero pesan más y hacen dieta pero pierden menos o descansan peor o ven cambios en su cintura ¡y en su energía! Y es fácil pensar que todo se debe a una falta de voluntad, pero no es así. La disminución progresiva de los estrógenos modifica la forma en que distribuimos la grasa corporal, influye en la sensibilidad a la insulina, altera el descanso y favorece una pérdida gradual de masa muscular, si no hacemos na...
¿Recuerdas esa época en la que bastaba con vivir? Qué tiempos aquellos... Pero ahora parece que, además, tenemos que optimizar nuestra vida al máximo; hay que dormir mejor, comer mejor, respirar mejor, meditar, hacer ejercicio, saber inglés, beber más agua, reducir el cortisol, aumentar la dopamina, cuidar la microbiota, hacer 10.000 pasos, evitar el azúcar... ¿Me dejo algo? ¿Conseguir las 7 bolas de dragón y un pedo de unicornio, ya que estamos? Y, por supuesto, hacerlo todo siempre con una sonrisa porque, si no, todavía tendrás que añadir "trabajar la gratitud" a esa lista. Pues qué quieres que te diga, un poco sí que cansa todo esto. Cuando vivir parece un proyecto empresarial A veces tengo la sensación de que hemos convertido nuestra propia existencia o experiencia vital en una empresa ¿no te parece? Hay objetivos trimestrales, indicadores de rendimiento, hábitos que cumplir, hasta aplicaciones que nos recuerdan que llevamos 3 días sin meditar o que no hemos bebido sufici...