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Comer por ansiedad: cómo reconocerlo en el momento y qué hacer para cortar el impulso sin sentir culpa

Deja de castigarte porque no se trata de fuerza de voluntad y tampoco es que no sepas cuidar de ti misma. Comer por ansiedad es una respuesta aprendida, que se ha convertido en automática y que resulta muy eficaz, pero claro, eficaz hasta que deja de serlo y se convierte en un lastre para ti, tu cuerpo, tu bienestar o tus metas. Y no, la comida no es el problema, pero sí lo que intentas tapar con esa comida, lo que quieres acallar con ella. Pero, como te he dicho, es algo aprendido y por eso mismo, si quieres, vas a poder reconocer el momento exacto en el que recurres a este impulso y así cortarlo sin castigarte después. Te ayudo. Alimentación emocional: cuando no es hambre, es otra cosa El hambre real avisa con tiempo , crece poco a poco si no le haces caso, se calma con casi cualquier comida y desaparece al comer. Pero la ansiedad no funciona así. La ansiedad llega de golpe, pide cosas concretas (como dulce, salado, cantidad) y no se sacia después de ingerir tu festín, solo se adorme...
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Las pequeñas cosas que te cambian la vida

Lo he hecho, he empezado a salir del cascarón ¡ya tocaba! Mi prioridad absoluta es la crianza y en los primeros dos años la dependencia era total, aunque en ambas direcciones. Reconozco que estaba posponiendo muchas actividades y supeditando otras a que ella, mi hija, empezara a ir al colegio y ¡ya lleva 4 meses! Es momento de ampliar mis actividades sociales, porque, como dice mi psicólogo "no todo lo que hagas debe estar orientado a producir más". Uno de los primeros placeres que me permití fue darme un masaje, por recomendación de mi amigo Fernando, desde aquí: gracias. Que nos toquen con cuidado, que nos permitan relajarnos y vaciar la mente y que nos reseteen el cuerpo es de verdad uno de los placeres más agradables que hay. Sobre todo teniendo en cuenta que las madres tenemos dolores habituales en cada rincón, fruto de coger a la bebé (de más 12 kilos), las malas posturas en la cama o mientras damos el pecho y un largo etcétera de malos hábitos físicos para adaptarnos a...

Metabolismo lento después de los 40: qué cambia y cómo activarlo sin dietas absurdas

Si comes menos que antes, te mueves parecido… y aun así te notas más inflamada, cansada o estancada con el peso, no pienses que es falta de voluntad. A partir de los 40, el metabolismo cambia  y llevar la vida que llevabas a los 25 (cantidad de alimentos, variedad, excesos ocasionales) suele empeorar el problema. Pero tranquila, no necesitas dietas extremas ni vivir a base de lechuga. El problema explicado: qué pasa después de los 40 Muchas mujeres sienten que su cuerpo “ya no responde” como antes. Seguro que has oído decir algo como "hace unos años me quitaba el postre dos días y ya estaba en mi peso", ¡menuda suerte! Pero ahora las cosas ya no son así. El metabolismo después de los 40 se vuelve más sensible al estrés, al descanso y a los horarios. Aparecen señales claras: Menos energía durante el día. Más hambre emocional por la tarde-noche. Acumulación de grasa abdominal. Digestiones más lentas. No es que tu cuerpo funcione peor, es solo que ahora funciona de otra manera ...

Las oportunidades no esperan: se eligen, se buscan y se viven

La vida no es infinita, aunque a veces vivamos como si lo fuera. Pero lo cierto es que cada día que despertamos es, en sí mismo, una oportunidad;  la posibilidad de volver a empezar, de intentarlo otra vez, de hacerlo mejor, de ponerle más corazón . Quizá la última y precisamente por eso importa tanto. En estos días la vida de mi abuelo se consume y si pudiéramos preguntarle él diría que quiere acabar cuanto antes y sin sufrir, que quiere ir en paz. Nosotros también lo deseamos, pero ni si quiera en eso parece que podamos escoger. Él tiene 96 años y ha vivido mucho, se ha dedicado al trabajo, a la familia y ha sido posiblemente el verdadero hombre de mi vida. De corazón noble, fuerte y capaz de afrontar cualquier sacrificio. Con él se van valores que querría recuperar para mí, para mi hija y para esta vida y quiero celebrar la suya, la que llevó, la que nos contó a través de sus anécdotas y todo ese legado que se llama Rafael Moliner Castillo. La oportunidad de hoy (que no se repit...

Crónicas de la Recuperación II: El despertar del cuerpo

La ceniza no desaparece de un día para otro, la ceniza se posa sobre las superficies, a veces se incrusta y además mancha. Después de encender las brasas, esa mínima certeza de que mi paz era sagrada, llegó algo inesperado: el ruido . No el externo, sino el interno. Un montón de alertas, momentos en los que me dañó, banderas rojas, situaciones injustas, contradicciones, incoherencias en sus razonamientos (siempre en su beneficio)... Todo eso venía ahora a mi mente como si todo empezara a encajar y a conectar.  Porque cuando dejas de callarte, el silencio que te protegía también se rompe. El falso alivio de “ya lo he entendido” Pero creí, ingenuamente, que entender lo que había pasado sería suficiente. Que ponerle nombre al monstruo lo haría desaparecer. Error de principiante. Comprender no es sanar. Comprender es solo abrir los ojo y descubrir que el cuerpo va varios kilómetros por detrás. Mi mente ya sabía que aquello no era amor, pero mi sistema nervioso seguía reaccionando c...

Autocuidado somático: cómo regular tu sistema nervioso cuando el mundo pesa demasiado

Todos hemos estado ahí alguna vez ¿verdad? En esa sensación de que, aunque hagas yoga o bebas un té verde, el ruido interno no se apaga. En un entorno que nos exige excelencia constante (en el trabajo, en la maternidad, en las finanzas), a veces el "autocuidado" parece una tarea más en la lista de pendientes y eso agota. Desde que nació mi hija, mi cuidado facial se ha reducido a lavarme la cara cuando me ducho y cuando la niña ya cumplió los dos años, pensé que era el momento de interesarme un poco más por mí, pero ¿sabes qué fue lo siguiente? Creer que si me compraba algún sérum o crema facial no encontraría tiempo para ponérmela de forma habitual ¡así estamos!  Aun así lo compré, un sérum para empezar, pensando que podría arreglármelas con la hidratante que tenía guardada en casa y ese complemento extra... Siempre que los usara, claro. Pero después pensé que el bienestar no es algo que se "haga", no depende de una crema o de una acción en sí misma, sino que es al...

Crónicas de la Recuperación I: La Ceniza del Silencio

Voy a contarte una historia basada en hechos reales. El despertar del monstruo La memoria es un puñal. Aún puedo sentir el aroma a café recién hecho en esa primera mañana de sábado, el sol entrando por el ventanal. Todo era paz, hasta que él habló. No se dirigía a mí. Solo comentó un titular del periódico, algo trivial sobre una tendencia social. Con un tono de juez y una media sonrisa, deslizó: "Las personas que hacen eso son ignorantes, superficiales, ¿verdad? Es una pérdida de tiempo...". Pero cuando me mostró la noticia mi corazón dio un vuelco. Yo era una de esas personas. Amaba la fotografía, una afición que él consideraba "inmadura". No me llamó ignorante. No. Me estaba señalando un grupo de personas para que yo, por temor a pertenecer a él, me moldeara . Yo ya había visto esa misma técnica en su madre después de que él se pusiera la pulsera que yo le regale. Ella la miró con desdén y dijo "las personas que llevan esas pulseras no tienen nada de clase, s...