¿Alguna vez te has dicho a ti misma "ojalá tuviera más motivación"? Yo también he pensado algo así, creyendo que ese era el problema; yo quería pero no estaba motivada o necesitaba más fuerza de voluntad. Y mientras, veía que otras personas podían levantarse temprano, hacer ejercicio o comer bien, tal y como se hubieran propuesto anteriormente. Qué envidia ¿no? Nos vendieron una idea equivocada de la motivación En nuestro contexto es así y recibimos muchos mensajes que aseguran que, si encontramos la motivación adecuada, todo será más fácil. Claro ¿entonces cómo funciona? ¿Un día nos levantaremos con energía, dejaremos de procrastinar, entrenaremos como si fuera un placer y escogeremos conscientemente una comida más sana? ¿Me falta mucho para ese día? En realidad, no creo que las personas que consiguen mantener hábitos saludables durante años tengan la misma motivación todos los días, hasta el más centrado tiene días malos. Pero sí que han aprendido a actuar a pesar de esos d...
Puede que durante décadas, muchas mujeres hayamos perseguido el objetivo de perder peso, casi con obsesión, centradas en bajar una talla o a un número concreto en la báscula. Pero, mientras tanto, apenas prestábamos atención a algo mucho más importante, a nuestra fuerza. Hoy sabemos mucho más que hace veinte años porque, por suerte, la ciencia ha cambiado y está cambiando ya la forma de entender el cuerpo femenino. Tu cuerpo no está estropeándose Muchas mujeres llegan a la perimenopausia convencidas de que su cuerpo ha decidido ir en su contra. Por ejemplo, cuando comen lo mismo pero pesan más y hacen dieta pero pierden menos o descansan peor o ven cambios en su cintura ¡y en su energía! Y es fácil pensar que todo se debe a una falta de voluntad, pero no es así. La disminución progresiva de los estrógenos modifica la forma en que distribuimos la grasa corporal, influye en la sensibilidad a la insulina, altera el descanso y favorece una pérdida gradual de masa muscular, si no hacemos na...