Vivimos cansadas, con hambre a deshoras, con antojos constantes y con la sensación de que nuestro cuerpo ya no responde igual que antes. Y pensarás "antes me quitaba el postre unos días y perdía", pero ese antes ya no vale, ya no te representa. Y es que, muchas mujeres después de los 40 sentimos que algo ha cambiado… pero no sabemos exactamente qué. Y lo que pasa es que tu metabolismo necesita recuperar una habilidad básica: la flexibilidad metabólica . Pero déjame decirte que no necesitas dietas extremas ni entrenamientos imposibles para hacerlo, solo pequeños ajustes inteligentes. Y sí, se puede empezar aunque tengas poco tiempo. El problema: un metabolismo rígido en un mundo acelerado Durante años hemos entrenado a nuestro cuerpo para depender constantemente del azúcar: desayunos rápidos, snacks frecuentes, cenas tardías, poco descanso y estrés continuo. Y déjame decirte que no el azúcar que le echas al café el que más debería preocuparte, sino todo el que le añaden a los ...
Vivimos rápido, demasiado rápido. Saltamos de una tarea a otra, revisamos el móvil sin darnos cuenta, comemos mientras pensamos en lo siguiente y nos acostamos con la sensación de tener tareas pendientes. Y algunas sentimos ese cansancio extraño, excesivo, el cansancio mental y emocional, el que no podemos arreglar con una siesta ni con un café, ese que sigue ahí a la mañana siguiente. Y es que, a partir de los 40, muchas mujeres empezamos a ser conscientes de la sensación de saturación con la que vivimos. Algo que sin duda añade más dificultad a nuestra vida. Pero no sabemos cómo evitarlo, porque en este ritmo moderno no hay cabida para estas cosas y lo que pasa es que estamos forzando la máquina. Estamos llevando a nuestra biología a puntos para los que no está preparada. Por eso el cuerpo y la mente pasan factura. Así que voy a contarte qué es eso de la vida consciente, una herramienta práctica que te ayudará a recuperar energía, claridad y bienestar, porque este mundo que...