8 de marzo: la fuerza silenciosa de las mujeres reales Porque cada 8 de marzo aparecen flores, mensajes bonitos, fotografías inspiradoras y discursos sobre la fuerza de las mujeres, felicitaciones... Todo eso está bien. Pero la mayoría de las mujeres no se sienten poderosas todos los días y no se levantan pensando que pueden con todo ni tampoco viven en una campaña publicitaria de autoestima permanente. La mayoría de ellas, de nosotras, simplemente sigue adelante; a veces cansadas, a veces preocupadas, a veces dudando y aun así seguimos. Y quizá ahí está la verdadera fuerza. La historia real de las mujeres no se escribe en los discursos La historia real se escribe en los pequeños actos que casi nadie ve; se escribe cuando una mujer sigue trabajando aunque esté agotada, cuando cuida de otros sin que nadie le pregunte cómo está ella, cuando se levanta después de una decepción o de una herida profunda y cuando aprende a decir “no” después de años diciendo “sí” . Nuestra historia se e...
Hay una versión de autocuidado que huele a velas aromáticas, tanga desechable, aceites y masaje de 90 minutos. ¿Lo hueles? Está genial y seguro que lo percibimos con muchísima menos frecuencia de lo que nos gustaría, porque la vida real nos empuja a otras opciones. Y tenemos que despertarnos antes que nadie, conciliar agendas imposibles, contestar mensajes mientras hacemos la cena y sostener trabajo, casa, hijos, padres, proyectos y, si queda tiempo, a nosotras mismas ¡auténtica magia! Porque a los 20 años el autocuidado era opcional, a los 30 era negociable y a los 40 empezó a convertirse en pura supervivencia. El autocuidado se empezó a convertir en estructura mental coherente, energía, límites y decisiones funcionales, nada de spas ni atenciones excesivas ¿también es así para ti? Entonces bienvenida a la vida real. El mito que nos vendieron El autocuidado comercial es puramente estético, son cremas, baños relajantes, escapadas de fin de semana y sí, todo eso está muy bien, pero ...