Hace poco me encontré con unos comentarios de Monica Bellucci que me encantaron. En una entrevista dijo que no volvería a tener 20 años por nada del mundo. Y yo siento lo mismo. Creo que cuando somos más jóvenes todavía tenemos que descubrir quienes somos, mientras que con los años empezamos a saber qué necesitamos y de qué puedes prescindir . Así que no volvería a los 20 ni a los 25 y posiblemente tampoco a los 30, aunque hubo cosas maravillosas en aquellos años. Lo único que echo de menos de ser joven es preocuparme menos por determinadas cosas. Aunque pensándolo bien, quizá ni siquiera me preocupaba menos, quizá solo me preocupaba por cosas diferentes . A los 20 tenía más tiempo, pero mucha más prisa Cuando eres joven parece que tenemos toda la vida por delante y, sin embargo, tenemos una prisa tremenda. Queremos encontrar pareja, conseguir trabajo, independizarnos, tener dinero, descubrir quiénes somos, demostrar que podemos ¡no se acaba nunca! Pero a los 40 ...
Debo confesar que, hasta hace relativamente poco tiempo, pertenecía a una escuela cosmética bastante sencilla: me lavaba la cara y a correr y alguna vez, si me acordaba, me ponía una hidratante, pero te aseguro que eso pasaba unas dos o tres veces al meses y porque al reír me notaba la cara tirante, como si se me fuera a cuartear. Fin. De acuerdo, no puedo decir que eso era una rutina de skin care exactamente, quizá más bien un pequeño mantenimiento. Pero claro, todo cambia y todo llega. De repente, me veo con 46 años, así del tirón y pasan dos cosas; una es que quiero colocarme de vez en cuando en el centro de mis prioridades, como debe ser y la otra, que ¡tengo ya 46 años! No sé si hace falta que te dé más detalles. Mi interés por mantener un poco mejor el estado de conservación de mi cara está creciendo por momentos y en mi ignorancia por las novedades cosméticas descubro que lavarse la cara e hidratarse parece haberse convertido en una irresponsabilidad temeraria. ¿Cuánd...