Estaría bien adelgazar cinco kilos o veinticinco, pero no quiero que esto se convierta en un lastre diario. Bueno, a ver. Si desaparecieran misteriosamente mientras duermo tampoco voy a presentar una reclamación, solo digo que no quiero pasarme los próximos años pensando que mi cuerpo es un proyecto pendiente de reforma . Tampoco quiero una piel sin arrugas, una casa siempre recogida, una alimentación impoluta, una agenda perfectamente organizada, abdominales visibles, el armario por colores y una rutina de mañana que empiece a las cinco y media con agua templada con limón, meditación y gratitud. A las cinco y media yo siento gratitud si estoy durmiendo todavía y mi hija no me ha despertado pidiendo tetita o para que le cambie por una fuga de pis. Y bueno, qué se le va a hacer, últimamente pienso mucho en esto, en todo esto. Tenemos una vida entera dedicada a conseguir cosas, mejorar cosas, arreglar cosas y prepararnos para cosas que ocurrirán después. Yo miro mi armario o mi reflejo e...
Hace poco me encontré con unos comentarios de Monica Bellucci que me encantaron. En una entrevista dijo que no volvería a tener 20 años por nada del mundo. Y yo siento lo mismo. Creo que cuando somos más jóvenes todavía tenemos que descubrir quienes somos, mientras que con los años empezamos a saber qué necesitamos y de qué puedes prescindir . Así que no volvería a los 20 ni a los 25 y posiblemente tampoco a los 30, aunque hubo cosas maravillosas en aquellos años. Lo único que echo de menos de ser joven es preocuparme menos por determinadas cosas. Aunque pensándolo bien, quizá ni siquiera me preocupaba menos, quizá solo me preocupaba por cosas diferentes . A los 20 tenía más tiempo, pero mucha más prisa Cuando eres joven parece que tenemos toda la vida por delante y, sin embargo, tenemos una prisa tremenda. Queremos encontrar pareja, conseguir trabajo, independizarnos, tener dinero, descubrir quiénes somos, demostrar que podemos ¡no se acaba nunca! Pero a los 40 ...