Ir al contenido principal

Entradas

Bonsáis y proyectos de vida: la belleza de la poda y la disciplina a largo plazo

Perdona si el título te confunde pero no, esto no va de jardinería o al menos, no literalmente. Esto va de que cuando cruzamos la barrera de los 40 (y de los 45), la vida nos invita a una profunda introspección. Además, ya sabes que cuando se acerca diciembre me gusta pensar en el año que se está terminando y en todo lo que dejo atrás, como una pequeña reflexión o balance para establecer las próximas metas.  Ya no corremos tan desesperadamente porque, de una forma o de otra, las experiencias y los años nos han enseñado a afrontar la vida con un poco más de sosiego y reflexión; ahora, miramos con más detalle el paisaje que hemos construido. En esta etapa, el arte del bonsái se revela como un espejo fascinante de nuestros propios proyectos vitales y la gestión de nuestra madurez y lo cierto es que me gusta esa parábola, aunque debo confesar que todos y cada uno de los bonsáis que han caído en mis manos han muerto, así que... Es una suerte que esto no trate de jardinería. La Importan...

La trampa de tenerlo todo bajo control

Durante años creí que tenerlo todo bajo control era sinónimo de madurez, de responsabilidad o de ser "una mujer que sabe lo que hace". Bueno, algo así. Planificar, prever, anticiparme a los posibles problemas, son cosas que te aportan seguridad y tranquilidad en el día a día. Incluso tener siempre un plan B, C o incluso D, por si las cosas no salen como estaba previsto. Porque si lo controlaba todo, nada podría salirse del guion. Y si nada se salía del guion, yo no sufriría. Y así era para mí, al menos hace años. ¡Bendita ignorancia! Pero claro, eso es inviable, no se puede pretender ese nivel de control y menos cuando en todas las situaciones imaginadas o imaginables participan tercero ¡y eso no se puede controlar!  Por eso un día, con paciencia, entendí que vivir controlando no es vivir tranquila, sino todo lo contrario. Esa aspiración de control implica vivir en una tensión constante que no es ni sana ni normal . Implica tener la mente ocupada todo el tiempo, con mil pest...

Microdecisiones: el arte de cambiar sin darte cuenta

A veces creemos que para cambiar necesitamos grandes giros: dejar el trabajo, empezar una nueva vida, mudarnos, romper con todo, decisiones drásticas que supongan un gran cambio, seguro que tú también lo has pensado. Pero en realidad, los cambios más profundos en cada uno de nosotros no llegan así. Llegan de puntillas , disfrazados de pequeñas decisiones que repetimos sin darle importancia, pasos pequeños que vamos incorporando o ajustando y que poco a poco nos llevan hasta la cima. Como elegir levantarte cinco minutos antes o tomar un vaso de agua antes del café o cerrar el móvil cuando notas ansiedad (y no llevártelo a la habitación para dormir) o respirar antes de responder. Cada una de esas microdecisiones  que parece tan insignificante, pero en conjunto reescriben tu día… y poco a poco, tu vida. El poder de lo que no parece poder Cuando piensas “hoy no me apetece hacerlo”, pero lo haces igual, estás entrenando tu mente para priorizar tu propósito sobre tu impulso, para gana...

Cuando el cuerpo dice basta

A veces no es ansiedad ni cansancio ni falta de motivación. A veces solo es el cuerpo diciendo: “ya no puedo sostener este ritmo.” Y está bien, pero nosotras, que todo lo razonamos, intentamos justificarlo: “es el cambio de estación”, “es porque no he dormido bien”, “ya se me pasará”, como si fuera algo sin importancia, porque eso hacemos, nos quitamos importancia.  Pero el cuerpo no habla en futuro. Habla en presente. Y cuando empieza a quejarse, lo hace porque lleva demasiado tiempo aguantando sin ser escuchado. Esto es así y sin duda lo sabes, en lo más profundo de tu ser lo sabes. El problema es que nos enseñaron a desconfiar de él. A funcionar desde la cabeza. A poner objetivos, a medir resultados, a fingir que todo está bajo control aunque estemos al borde del colapso. Y a seguir, incluso cuando algo dentro de nosotras grita “para ya” . Y así, lo que empieza como un leve cansancio se convierte en rigidez, en insomnio, en problemas digestivos, en dolor y en esa fatiga d...

Vivir al ritmo de la naturaleza: lo que me enseñaron las estaciones (y los bichos)

Vivir en un pueblo diminuto tiene un ritmo propio, eso sin duda y no hace falta pasar mucho tiempo en él para darse cuenta de cuál es. Porque aquí no manda la agenda frenética de la ciudad ni el reloj de la oficina: mandan la naturaleza, el entorno y la calma. Recuerdo que hace 15 o 20 años, cuando solo venía de visita, a veces era un poco exasperante, porque todo el mundo parecía ajeno al mundo exterior ¡era como estar en otro planeta! Nadie tenía prisa y yo estaba a menudo con esa sensación de que "no voy a llegar" o "se hace tarde" mientras el resto era... feliz. Cuesta un poco entenderlo al principio, más que eso, cuesta un poco calmar el espíritu, pero al final te das cuenta de que no hay ninguna prisa y de que todo llega cuando tiene que llegar. También el exterior o el entorno se vive de otra manera, como si estuviéramos más expuestos o quizás más conscientes de lo que nos rodea.  Y cada estación trae su carácter, sus sabores y, cómo no, sus pequeños “invitad...

Cómo combinar cetosis, longevidad y autofagia para lograr un cuerpo sano y sostenible

En los últimos años, la nutrición se ha convertido en un terreno donde confluyen distintas corrientes científicas que, a primera vista, parecen opuestas. La dieta cetogénica, los estudios de Valter Longo sobre longevidad, los del bioquímico Robb Wolf y las investigaciones de Yoshinori Ohsumi sobre la autofagia, entre otros muchos, han generado debates intensos entre profesionales de la salud y la comunidad científica. Y para mí, que llevo leyendo propuestas y estudios sobre alimentación desde que tengo memoria, esto empieza a ser demasiado complejo. Porque, desde que trabajé para empresas del sector médico, he comprendido de manera clara y cristalina que los azúcares son un auténtico veneno para nuestro cuerpo y una motivación para nuestro cerebro, que pueden generar dependencia en él y que están presentes en el desarrollo y crecimiento de tumores de diversos tipos, de hecho, son su alimento principal. Por lo tanto, huir de los azúcares refinados me parece coherente, pero ¿qué hay de t...

La abundancia: desmontando mitos y descubriendo cómo funciona de verdad

Hablar de abundancia suele despertar imágenes de cuentas bancarias llenas, coches de lujo y casas de ensueño ¿verdad? Llevar una "vida" como alguna de esas personas que sigues en las redes sociales. Pero reducirla solo a lo material es quedarse con la versión más pobre de lo que realmente significa.  La abundancia no es un resultado externo: es, ante todo, una manera de pensar y de vivir. Vamos a profundizar en este tema y a desmontar algunos de los mitos más comunes para explorar lo que de verdad hay detrás de este concepto tan deseado. Mito 1: Abundancia es igual a dinero Claro que el dinero ayuda, pero no lo es todo. Aunque parezca un tópico, puedes tener una fortuna y sentirte vacío y si no me crees echa un vistazo a las últimas fotos publicadas de Leonardo DiCaprio en su yate con esa cara tan infeliz.  También podrías vivir con menos recursos y experimentar plenitud en tu día a día porque la verdadera abundancia incluye: Relaciones nutritivas. Salud física y emoci...