El otro día tuve que esperar, nada dramático, solo una espera más. Y casi automáticamente saqué el móvil y busqué una aplicación, pero fíjate en el gesto. Después lo pensé ¿en qué momento cinco minutos sin hacer nada se convirtieron en un problema que había que solucionar? Ahora esperamos mirando el móvil, comemos viendo algo, caminamos escuchando algo, conducimos con música, con un podcast o con un audiolibro... ¿Ves a qué me refiero? Y lo peor, si una página tarda tres segundos en cargar, empezamos a sospechar que internet ha colapsado o simplemente la cerramos y buscamos otra. Así nos pasamos la vida buscando "esas soluciones"; si hace calor, aire acondicionado, si hace frío calefacción, si tenemos hambre podemos conseguir comida casi inmediatamente... Nunca en la historia habíamos tenido tantas herramientas para evitar pequeñas incomodidades y tan rápidas y aun así, la sensación es que cada vez nos cuesta más soportarlas . Siempre que pienso en esto me viene a la mente ...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.