Estaría bien adelgazar cinco kilos o veinticinco, pero no quiero que esto se convierta en un lastre diario. Bueno, a ver. Si desaparecieran misteriosamente mientras duermo tampoco voy a presentar una reclamación, solo digo que no quiero pasarme los próximos años pensando que mi cuerpo es un proyecto pendiente de reforma . Tampoco quiero una piel sin arrugas, una casa siempre recogida, una alimentación impoluta, una agenda perfectamente organizada, abdominales visibles, el armario por colores y una rutina de mañana que empiece a las cinco y media con agua templada con limón, meditación y gratitud. A las cinco y media yo siento gratitud si estoy durmiendo todavía y mi hija no me ha despertado pidiendo tetita o para que le cambie por una fuga de pis. Y bueno, qué se le va a hacer, últimamente pienso mucho en esto, en todo esto. Tenemos una vida entera dedicada a conseguir cosas, mejorar cosas, arreglar cosas y prepararnos para cosas que ocurrirán después. Yo miro mi armario o mi reflejo e...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.