Seguro que si has vivido ya varias décadas, como yo, ya eres capaz de diferenciar comportamientos generacionales o al menos, observar diferencias entre unas y otras personas. Y los que nacimos entre los años 65 o primeros de los 80, crecimos escuchando algunas versiones de estas frases: «hay que ser responsable», «primero termina lo que tienes que hacer», «no seas egoísta», «Ayuda a tu hermana», «llama a tu abuela», «no contestes», «aguanta un poco» o «ya descansarás». ¿Te suenan? A mí más de una, lo reconozco y alguna que otra más. Y lo mejor es que, una de las grandes máximas educativas de nuestra generación era algo así como «porque hay que hacerlo», sin más explicaciones. Las cosas simplemente se hacían. Y entre unas y otras, procurábamos no molestar demasiado mientras aprendíamos bastante pronto que ser una «buena chica» tenía mucho que ver con pensar en los demás. Sí, eso sin duda funcionó. El problema es que algunas aprendimos tan bien a cuidar, responsabilizarnos y aguanta...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.