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2021: balance del año que está a punto de terminar

Ya estamos en la recta final, a apenas unas horas de dejar atrás un año complicado y ya me estaba retrasando en mi artículo habitual. En realidad, no es el único retraso que llevo en estos días. Al parecer me lo estoy tomando todo con bastante calma y, aunque he tenido días festivos, de puente y vacaciones y a pesar también de tener planes para todas estas fechas (escritos en algún lugar de mi casa), voy con mucho retraso. Y como ya solo falta un día para concluir el 2021, debo asumir que empezaré el año siguiente con cosas por hacer. Ha sido un buen año, intenso, rico y exigente, lleno de primeras veces y de momentos únicos. Creo que en parte me he debatido entre las ganas de comerme el mundo y el desánimo para poder hacerlo. Bueno, desánimo no, pasotismo, pero en un porcentaje bastante menor. Aunque he tenido las prioridades tan dispersas que era normal sumar pocas conquistas. He debido distraerme con todo el jaleo que había a mi alrededor. Igual he vuelto a las excusas, pero no esto...

Está la opresión de las condiciones y están los 40

El tema de la opresión no está mal ¿no? Seguro que, en algún momento, a ti también te han oprimido las condiciones, por ejemplo: ¿por qué tener estreñimiento está bien visto y las diarreas son un poco más tabú? Curioso. Pero si lo piensas, aquí creo que la publi nos ha condicionado mucho. Fíjate en el tipo de anuncios que hacen para combatir el estreñimiento... Todo es como felicidad, regularidad, barrigas contentas, personas aliviadas, ligereza, cuerpos livianos y delgados (porque si tienes la tripa hinchada es que no has cagado y no que estés gorda, obvio). Estar estreñido es lo más parecido a una moda, algo que comentar con cualquiera y sin vergüenza alguna. Sin embargo, la publicidad que rara vez hacen relativa a combatir la diarrea, es bastante diferente. Está más relacionada con evitarte un mal rato o montar una escena pública. Porque claro, si tomas un laxante es mucho más normal que puedas calcular el desenlace, no como cuando tienes diarrea, que te la pasas en la calle jugándo...

Decisiones, empleos y las fiestas navideñas a la vista

Estrenamos mes, de hecho acabamos de iniciar el que será el último diciembre de 2021 de nuestra vida y no creo que estemos dándole la importancia que se merece (inicio dramático para dar empaque al rollo que te espera). Y es que quizás nos perdemos en los detalles o minucias , como diría la actriz de doblaje que puso la voz a la ya retirada Bridget Fonda en la película "La Asesina" (1993). Estoy valorando los días que me quedan por delante, antes de terminar y despedir este año y me faltan horas. Menos mal que ya navideñeé mi pisito el sábado pasado 27 de noviembre, corona en la puerta de entrada incluida, así que eso que tengo adelantado. Igual añado algunas lucecillas y solventado. Por otro lado, está el tema "postales de Navidad", que creo que llevo ya con algo de retraso. Aunque te prometo que las tengo ya todas físicamente en casa (despliegue de sobres y agendas con direcciones en la mesa del salón), pero me falta tiempo... Y ganas. El año pasado tuve que salta...

Una clase presencial de Marketing digital

Por fin, después de todos los altibajos infecciosos, he vuelto a impartir una clase presencial y nada menos que de 4 horas seguidas ¡un reto! Hasta que empiezas y todo va saliendo solo. Aunque cuando eran online pudimos ver más materia, pero esas interrupciones, las preguntas y la interacción en general son geniales. Lo echaba de menos. Porque todo ese feedback inmediato forma parte también del contenido de cada sesión y ayuda mucho a enfocarse en lo que de verdad le interesa a los oyentes. Además, así sabes seguro que no los estás perdiendo. Un auténtico placer. ¿Lo mejor? Que lleguen la hora de irse a casa y te pidan que sigas. Eso no tiene precio. El marketing digital sigue siendo un rompecabezas para muchos emprendedores, que o no saben cómo sacarle partido o no entienden por donde empezar. Y lo malo es que eso genera mucho rechazo ¡una pena! Y me encantaría ayudar a la gente para hacérselo más fácil, al menos esas directrices básicas que deben poner en marcha, a discernir lo que p...

Perder peso ¿de verdad es tan difícil?

Qué pregunta más difícil y qué complejo es emitir veredictos generales sin decir barbaridades. Yo recuerdo haber estado interesada en la nutrición desde siempre, quizás desde los 9 o 10 años que empecé a preparar la cena para todos en casa, porque mis padres llegaban tarde. Mis habilidades se limitaban a cosas de sartén (vuelta y vuelta), a preparar hervidos en la olla exprés y a cocer pasta, poco más. Pero recuerdo haber leído libros de cocina de mi madre y un montón de revistas sobre nutrición y nutrición deportiva. ¿Tú recuerdas esta revista? Te aseguro que yo era fan absoluta y el caso es que no sé cómo empezó mi relación con ella ni cuándo, pero me empapaba de todas las referencias porque explicaba los procesos celulares y demás con todo lujo de detalles. Hidratos, grasas, proteínas, podía valorar (al estilo "culturista") las proporciones de macro nutrientes que se consideraban equilibradas. Todo esto siempre condicionado por el estilo de vida y alimentación que marcaba ...

Lo que más nos preocupa a las mujeres

Esto no lo digo yo, lo dice un estudio de la organización humanitaria internacional CARE y su conclusión es que no vemos más allá de nuestros ingresos mensuales, la comida o la salud mental, algo que me parece una reinterpretación de los típicos "salud, dinero y amor" que rezaba la canción.  Pero entonces o estamos todas enamoradas o compartir nuestra vida con alguien cada vez nos preocupa menos, algo que ha dejado su sitio libre en nuestras cabezas para ser ocupado por nuestra alimentación y todo lo que de ella se deriva; peso, estado físico, salud, abastecimiento de alimentos, dieta, menús, nutrición, etc. ¿No te parece paradójico? Hace no mucho se nos instaba a estar perfectas para poder emparejarnos a nuestro antojo y ahora preferimos simplemente preocuparnos por nuestra alimentación, con independencia de que nuestros colegas varones u otras mujeres, puedan o no fijarse en nosotros. Creo que al final habría funcionado eso que tanto se nos repite en las redes y medios, eso...

La revolución femenina a medio camino

Si hay algo que nos cuesta más en general, eso son los cambios y, salvo contadas excepciones, todos nos mostramos reticentes a ellos e incluso nos dejamos llevar un poco por la rueda de la rutina para evitarlos. Y en ese típico "a ver qué pasa", cuando por fin nos decidimos, podemos acabar peor que empezamos, nunca se sabe, pero de equivocarse se aprende. Bueno, excepto los que luchan activamente contra dichos cambios, claro, ahí no hay opción. Imagina el tiempo que hace desde que nuestras abuelas empezaron a hacer sus pinitos en el mercado laboral. Algunas por obligación, tras quedarse viudas o al tener que ocuparse de padres e hijos. Y otras por convicción o deseo innato, como una vía para contribuir, para ser de utilidad a otros, para desarrollarse, para realizarse o para ganar en autonomía y, por ende, en independencia. No creo que fuera fácil. Todos hemos conocido, a lo largo de la historia de la humanidad, ejemplos de personas adelantadas a su tiempo, libre pensadoras o...