Hay mujeres que parecen capaces de hacerlo todo, quizás tú seas una de ellas. Son mujeres que trabajan, que cuidan, que organizan, que resuelven problemas y que siempre van limpias (esto último a mí me parece magia). Mujeres que están pendientes de sus hijos, quizás también de sus padres, de sus compañeros de trabajo, de sus parejas y de todas las necesidades emocionales de las personas que las rodean ¡son súper mujeres! O eso parece desde fuera, porque se ven fuertes y capaces. Pero ¿qué hay por dentro? Pues ese es el problema, que por dentro están agotadas. Es una trampa, es el síndrome de la mujer que puede con todo y seguro que lo reconoces en seguida. Cuando ser fuerte se convierte en una obligación Ser una persona responsable es una virtud pero, en algunos casos, se convierte en una identidad . Porque algunas de nosotras llegamos a un punto en el que creemos que DEBEMOS poder con todo y es ahí cuando esa virtud se convierte en una carga. Para algunas fallar no es una opción, como...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.