Después de los 40 las cosas cambian. Aunque la verdad es que todavía no los he cumplido, pero como apenas faltan 27 largos días (no sé cuántos de ellos de encierro), he decidido poner este blog en marcha un poco antes de lo que quería. Si quieres que te diga la verdad lo único que siento en especial, con los 40 acercándose, son súper poderes. Porque es una edad en la que parece que puedes decir cualquier cosa y tienes inmunidad total y completa. Ya no eres demasiado joven para según qué comentarios ni tampoco queda raro que enlaces un montón de palabrotas en un desahogo puntual. Puedes hablar de sexo sin tapujos, tener juguetes y tampoco queda raro que vivas sola con gatos. Es más, después de los 40 casi te corresponden por Ley, al menos si estás soltera. Sin duda puedes permitirte muchas licencias, cosas que antes no te hubieras atrevido a llevar a cabo. Y ese empoderamiento de tener ya los 40, como ese aire de que ya estás de vuelta de todo, te impregna de seguridad en ti misma...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.