Comer por ansiedad: cómo reconocerlo en el momento y qué hacer para cortar el impulso sin sentir culpa
Deja de castigarte porque no se trata de fuerza de voluntad y tampoco es que no sepas cuidar de ti misma. Comer por ansiedad es una respuesta aprendida, que se ha convertido en automática y que resulta muy eficaz, pero claro, eficaz hasta que deja de serlo y se convierte en un lastre para ti, tu cuerpo, tu bienestar o tus metas. Y no, la comida no es el problema, pero sí lo que intentas tapar con esa comida, lo que quieres acallar con ella. Pero, como te he dicho, es algo aprendido y por eso mismo, si quieres, vas a poder reconocer el momento exacto en el que recurres a este impulso y así cortarlo sin castigarte después. Te ayudo. Alimentación emocional: cuando no es hambre, es otra cosa El hambre real avisa con tiempo , crece poco a poco si no le haces caso, se calma con casi cualquier comida y desaparece al comer. Pero la ansiedad no funciona así. La ansiedad llega de golpe, pide cosas concretas (como dulce, salado, cantidad) y no se sacia después de ingerir tu festín, solo se adorme...