La vida no es infinita, aunque a veces vivamos como si lo fuera. Pero lo cierto es que cada día que despertamos es, en sí mismo, una oportunidad; la posibilidad de volver a empezar, de intentarlo otra vez, de hacerlo mejor, de ponerle más corazón . Quizá la última y precisamente por eso importa tanto. En estos días la vida de mi abuelo se consume y si pudiéramos preguntarle él diría que quiere acabar cuanto antes y sin sufrir, que quiere ir en paz. Nosotros también lo deseamos, pero ni si quiera en eso parece que podamos escoger. Él tiene 96 años y ha vivido mucho, se ha dedicado al trabajo, a la familia y ha sido posiblemente el verdadero hombre de mi vida. De corazón noble, fuerte y capaz de afrontar cualquier sacrificio. Con él se van valores que querría recuperar para mí, para mi hija y para esta vida y quiero celebrar la suya, la que llevó, la que nos contó a través de sus anécdotas y todo ese legado que se llama Rafael Moliner Castillo. La oportunidad de hoy (que no se repit...
En este blog voy a hablar de barbaridades, de todas las que me apetezca. Comentaré situaciones de todo tipo, mi experiencia con Tinder, los achaques que me surjan y todo lo que me dé la gana.